Algunas nociones sobre técnica
del REMO
Antes de empezar hay que considerar lo siguiente,
la técnica de remo no es muy distinta de bote a bote, ni de nivel a
nivel, simplemente se cambian algunos tiempos por cuestiones de
palanca propias de cada bote y de cada persona (relativas a la edad,
peso, altura y medidas del bote, remo corto o remo largo, etc), estas
variantes las maneja en general el entrenador o remeros que han
adquirido suficiente experiencia como para saber del tema. Jugando con
esto, se logra que remeros de diferentes edades, sexo, peso, etc,
logren remar armónicamente en un mismo bote.
Para remar en un bote de paseo las cosas se simplifican, en primer
lugar nadie tiene por qué remar igual que otro o como alguien dice,
(no hay que atarse a una opinión ni a una técnica en especial), por
experiencia se suele tener una técnica a la que llamamos convencional
como modelo, que es la que pasaremos a explicar más adelante en
detalle, y luego de aprendida la misma (me refiero en general a años
de aprendizaje), un buen remero agrega su estilo propio. Además este
modelo se modifica con el transcurso del tiempo, pero no en gran
escala, es debido a cambios en las medidas "estandar", del bote,
cambios en la forma del remo, o en la forma de los cascos, incluso
debido al peso de los materiales, es diferente remar en un bote de
fibra que en uno de madera, aunque para notarlo se requiere de cierta
sensibilidad.
El factor hidrodinámico más importante que debemos
evitar cuando remamos es el "cabeceo del bote", otra forma de frenar
el deslizamiento por el agua es dejar que caiga hacia los lados, o
tocando el agua con los remos durante el recobro de la remada, para
evitar eso existen unos cuantos recursos que conforman lo que
denominamos técnica. Pensemos que para que nuestra fuerza se aproveche
el bote debe ir hacia adelante, si cabeceara, es como que estuviéramos
aplicándole fuerza hacia el fondo del río, y sabemos que en ese
sentido muy lejos no podemos ir, por lo que el bote se frena y todo
nuestro esfuerzo se va por la borda.
Para facilitar el aprendizaje diferenciaremos 7
partes que conforman lo que llamamos el "ciclo de remada", hay que
asegurarse que durante cada remada nuestro cuerpo adopte estas 7
posiciones sin mezclarlas ni saltearlas para que la fuerza que se
ejerce sobre el hincapié se transmita al agua a través del remo.
La posición más adecuada para la cabeza durante
todo el ciclo es mirando la estela del bote en el caso del "strock"
(remero que marca el ritmo de remada en el bote, está ubicado en popa
y los demás deben sincronizar su remada con él),o la nuca del que va
adelante para el resto de los remeros. Esto no es caprichoso, obedece
al hecho de que la cabeza erguida expande las vías respiratorias.
En todo momento nos manejamos en el centro del
bote, digamos que la nariz vista desde arriba debe estar alineada con
la quilla del bote, para que éste no se incline hacia ningún lado.
El equilibrio del bote se logra con los puños, si
bajo o subo alguno de ellos, el bote "cae" hacia ese lado, cosa que
como ya dijimos no es buena, porque nos frena. Tradicionalmente el
puño derecho va por debajo del izquierdo, hay aproximadamente 2cm. de
luz entre ambos (aunque en el caso de los zurdos consideramos debería
ser al revés, otra opción válida es remar con un remo adelantado al
otro y los dos a la misma altura, por convención en Argentina se usa
el "derecho por abajo").
Paso 1: "Toma"

Este es el comienzo del ciclo de remada, tenemos
los brazos completamente extendidos, el cuerpo inclinado hacia
adelante, la cabeza erguida, los hombros hacia abajo, la "cuchara"
(parte plana del remo), debe estar debajo del agua hasta quedar
cubierta por ésta, ni más ni menos. El 85 % de la fuerza de la remada
se realiza con las piernas (por dar una aproximación), convengamos que
el cuadriceps es el músculo más grande y poderoso del cuerpo y por eso
hay que explotarlo al máximo (para eso se inventó el carrito). Esto
nos da la idea de que debemos colocar el hincapié de tal manera que
con las piernas estiradas lleguemos con el carro hasta casi tocar el
final de la vía, pero sin llegar a hacerlo, teniendo en cuenta que en
algunos botes (sobretodo en los de paseo) esto implica que la
pantorrilla se choque con el principio de la vía, en cuyo caso
deberemos resignar largo de vía hasta que la pierna quede
correctamente estirada (busquemos un equilibrio). Una vez en posición
ejercemos fuerza con las piernas (sólo con las piernas), manteniendo
el resto del cuerpo en su posición, el remo por debajo del agua sin
hundirse más, y sin salir del agua, manteniendo la altura inicial de
los puños, la espalda debe estar trabada, aguantando la fuerza
proveniente de las piernas con los dorsales y espinales, incluso
ayudarán a mantener la posición correcta los abdominales. Cuando las
piernas estén completamente extendidas es que llegamos al
paso 2:

Se comienza a flexionar la cintura, llevando la
espalda hacia proa, manteniendo el resto del cuerpo en su posición,
cualquier cosa que no sea un movimiento natural no es bueno para la
remada, el remo sigue su curso sin entrar más que la cuchara en el
agua, los puños continúan en su altura, aquí se cruzan (siempre el
derecho por abajo), el ángulo correcto de movimiento de la espalda es
aproximadamente de 60 grados respecto del agua, no más de eso porque
no es necesario acostarse en el final de remada, sería
contraproducente. Completando este ángulo ya estamos en el
paso 3:

Recién en este momento los brazos se flexionan,
debemos ejercer fuerza sobre el remo hasta completar el movimiento,
para lograr sacar el remo limpiamente, sin arrastrar agua, lo que
frenaría el bote (en un bote bien medido deberían los puños casi
golpear el pecho, pero tratándose de botes de paseo esto no es común),
los hombros siguen hacia abajo, los codos caen de manera natural hacia
el agua, ni contra el cuerpo ni apuntando a la costa, al llegar al
final de remada manteniendo el cuerpo en posición se exhala el aire,
al mismo tiempo que se bajan los puños con movimiento de antebrazos,
nada más, como en las siguientes dos figuras,


que ya sería el
paso 4:
Ahora el remo se encuentra completamente en el
aire, porque los puños bajaron unos 10 cm. respecto del agua, se gira
tornándo la cuchara casi paralela al agua con un leve giro de las
muñecas, nada más, en esta forma


Este paso es el más difícil de lograr, los remos
están cerca de la borda del bote, y éste se torna un tanto inestable,
es donde hay que aplicar la máxima velocidad del movimiento, porque
todo el peso de nuestro cuerpo está en proa (frenando el bote!), para
sacarlo de ahí sin provocar el no deseable cabeceo del bote, se lo
hace por partes, primero unos pocos kilos, como un resorte estiramos
los brazos en esta forma, pasando al
paso 5:

ahora podemos ver que cuando el remo está en el
aire el cuerpo realiza los movimientos inversos a los que realiza
estando en el agua, continuando con este principio, sacaremos ahora el
peso del cuerpo de la proa, ya los brazos están estirados, los puños
alcanzaron la posición de las rodillas, contrayendo abdominales
nuevamente llevamos el torso unos 45 grados hacia adelante a la
posición previa, al mismo tiempo comenzamos a girar el remo nuevamente
para ponerlo perpendicular al agua (se llama posición de "ataque"). Ya
estamos en el
paso6:

Siempre manteniendo la altura de los puños, los
hombros bajos, el cuerpo en el centro del bote, aquí se realiza un
destiempo, esto significa que hasta aquí todo era acelerar, comenzamos
lento porque el remo entra en el agua y cuesta moverlo, luego el agua
va cediendo, el bote se desliza y el movimiento del cuerpo se acelera
por la misma fuerza que hacemos, luego nosotros somos los interesados
en sacar el cuerpo de la proa rápidamente, aquí comienza la pausa,
comenzamos a detenernos, inspiramos nuevamente para lograr incorporar
el oxígeno necesario para la próxima remada y comienzan a flexionarse
nuevamente las piernas, el carro se mueve de manera uniforme y lenta,
este movimiento debe ser inverso al primero que realizamos, la pala
debe estar preparada en ataque para no retardar la entrada del remo en
el agua lentamente buscamos la próxima remada mientras vemos cómo
desliza el bote en el agua, dejando su larga estela, en este punto es
cuando hay que aprovechar y disfrutar de esa sensación de "estar
volando" por el río, hay que sentir el roce del bote con el agua, oír
el agua cayendo de los remos, ver cómo se alejan los hoyos producidos
por los remos en el agua, y usar como impulso psicológico para que la
siguiente vez se alejen más, es lo que hace que realmente valga la
pena todo el esfuerzo anterior. Al contraer las piernas no debemos
pensar en que nuestro cuerpo se acerca al hincapié, lo correcto es
traer el hincapié hacia nosotros, es muy distinto porque nos induce a
pensar que el bote avanza, lo que en definitiva es correcto, nuestro
cuerpo no pasó a popa, el bote pasó por debajo nuestro ubicándolo
allí, este hecho se puede apreciar observando los botes desde la
costa, hay dos momentos en que el bote se acelera, uno es lógico,
cuando el remero lo impulsa, y otro casi mágico, cuando los remos
están en el aire mientras el remero se abstrae del mundo,
sorprendentemente es durante este último que el bote logra mayor
velocidad final, y asimismo se distinguen dos momentos en que el bote
tiende a detenerse, la toma es uno y el final es el otro, por eso en
estos dos momentos debemos apurar nuestros movimientos al máximo.
Cuando las piernas están totalmente contraídas estamos en condiciones
de ejecutar el
paso 7:

Se trata de entrar rápidamente el remo en el agua
para aprovechar al máximo la inercia que el bote trae de la remada
previa, la posición del cuerpo es casi igual al paso 1, pero difiere
la altura de los puños. para ingresar el remo solo se elevan los puños
manteniendo los brazos estirados, con un pequeño movimiento que se
maneja desde los hombros, trabando los dorsales y espinales para
aguantar la fuerza de la próxima patada al hincapié. En este punto ya
comienza un nuevo ciclo idéntico al anterior.
El sentirse cómodo durante la remada es lindo, pero
por lo general implica que estamos haciendo algo mal, la remada más
correcta es incómoda, ya que siempre está buscando mejorar a la
anterior optimizando alguna de las partes que la componen
Otras cosas que debemos considerar:
Una idea del tiempo de un ciclo de remada, es
aconsejable realizar entre 18 y 20 remadas por minuto en botes de
paseo, manteniendo las pulsaciones por debajo de 150 y por arriba de
120, en el caso de personas sanas, es bueno realizar un control médico
que incluya remoergometría para detectar o prevenir problemas de
salud, para darse cuenta de que estamos realizando un ejercicio
aeróbico (entre 120 y 150 pulsaciones por minuto), deberíamos poder
conversar durante el mismo. Dentro de un ciclo, el tiempo también se
subdivide en 4, es 1 tiempo con el remo por debajo del agua desde la
entrada hasta el final de remada, 1/2 tiempo desde el final hasta la
posición nº 6 y 2 tiempos y 1/2 entre ésta posición y la toma (1).
En los botes sin timonel para una correcta
timoneada conviene girar un poco la cabeza en la toma, una vez cada 3
o 4 remadas, con el rabillo del ojo tratar de detectar posibles ramas
u objetos flotantes que puedan dañar la embarcación, el remero se
acostumbra a este movimiento con la práctica hasta lograr que sea
natural. Siempre conservar la margen derecha del río (siempre en
Argentina), los botes son como los coches, los que circulen por la
izquierda van de contramano.
Hay que tratar de que el nexo entre cada posición
no se note, la remada correcta es contínua y el remero no debe parecer
un muñeco articulado, los movimientos se realizan con cadencia y
amplitud, sobretodo con naturalidad.